viernes, 15 de mayo de 2009

NACHA POP: una décima de segundo


(NACHA POP interpreta el tema UNA DÉCIMA DE SEGUNDO en un concierto celebrado el día 07/07/2.007 en el IV FESTIVAL MIRADOR DE LA REINA en el MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE CARRACEDO).

Dice la Wikipedia:

Antonio Vega Tallés fue un músico español. Nació en Madrid el 16 de diciembre de 1957 y falleció en la misma ciudad el 12 de mayo de 2009 a los 51 años. Mediano de siete hermanos, su padre fue un prestigioso médico leonés de Carrizo de la Ribera especializado en traumatología. En 1978 formó junto a su primo Nacho García Vega el grupo Nacha Pop, originado en otra banda, Uhu-Helicopter, de la que provenían ambos. Su disco de presentación se editó en 1980, y en 1988 el grupo se separó tras una exitosa carrera, con seis álbumes de estudio y uno en directo. Vega comenzó entonces su carrera como solista, en la que editaría cinco discos de estudio.

Antonio Vega ha sido considerado uno de los compositores fundamentales de la escena pop española desde la llegada de la democracia. El intimismo de sus canciones y su sensibilidad le ganaron la admiración de crítica y público.

Si queréis un resumen de su discografía y su vida podéis leerlo en un artículo de EL País (haz click aquí para verlo).

Pero hay pocas personas, incluso muchas muy jóvenes, cuya vida no esté entrelazada con la música de Antonio Vega. Todos hemos mitigado nuestras pequeñas depresiones, decepciones, desencantos, alegrías, euforias, celebraciones con la música de este genio.

Todavía me duele recordar sus últimas apariciones en público como una marioneta, completamente desvalido, derrotado y consumido por las drogas y una vida disipada. Quizá ahí radica su genialidad. Aunque el precio es tan alto... Quiero pensar que no hay que consumir drogas para ser uno de los mejores compositores Pop de todos los tiempos. Que lo habría sido de todas formas y que sólo un rasgo de debilidad de carácter le llevó por el camino "fácil" de las drogas.

Me duele, lo reconozco, porque una persona que es un modelo para miles de otras -lo ha sido para mi- debe ser un ejemplo de vida y de muerte. Antonio se merecía otro final. Me habría encantado verle con 70, 80 años subido en el escenario acariciando su guitarra y transportándonos a la edad dorada de los 80. Al más puro estilo Bruce Springsteen, por el que no pasa el tiempo.

Pero es lo genial de la vida: que cada uno elige la suya, para bien o para mal. Y Antonio eligió la suya, por mucho que yo me cabree por no tenerle ya entre nosotros. Porque nos vamos haciendo viejos a medida que nos abandonan todos los que han influido en nuestras vidas y porque ya sólo podré verle en vídeos como el que os ofrezco en esta entrada.

Sólo me consuela que, como los "grandes", Antonio no habrá muerto mientras haya alguien que le recuerde y es un tipo muy difícil de olvidar, allende las generaciones.

Descanse en paz.

4 comentarios:

Ire and Silence dijo...

Gran músico y mejor persona.
Una pena su relación con las drogas.

Descanse en Paz. Siempre estará en nuestra memoria, y en la de todos aquellos jóvenes de la movida madrileña :)

Besitos Trotamontero Fran.

Franloksli dijo...

¡Hola Silence!
Ya te echaba de menos...
¿Qué tal la salida a Gredos? Espero que lo pasaseis de lujo. Yo me fui a andar con unos amigos a Peguerinos. Era algo que no podía aplazarse. Algún día conseguiremos coincidir.
Un besito, montañera de pro.

Ciudadano Kane dijo...

Al hilo de este tema, soy de los que piensa que siempre se habla bien de los muertos aunque no sean un buen ejemplo. Sólo una reflexión, ¿Por que nadie ejemplifica a este hombre como un ejemplo del desborde humano? Tiene sus canciones, su arte y su mal ejemplo para todos. Cuesta creer a quien se admira, pero el arte, lo medático y sus melodías lo pudieron todo, hasta con él.
Un abrazo Chicos.

Franloksli dijo...

Gracias por tu entrada, Rubén. Siempre aportando algo de "peso" y haciéndonos reflexionar. Me imagino que lo mismo pasará con nosotros, contigo y conmigo: cuando hayamos muerto todos dirán lo majetes y cojonudos que éramos, ¡¡cuando todos saben que somos unos cabroncetes con alas...!! Un abrazo, compañero.