miércoles, 22 de abril de 2009

El nombramiento: Pico Urbión con los Trotamontes

(Para ver la descripción de esta pedazo de ruta no tienes más que acceder a este enlace de la página de Trotamontes)

No sé cómo empezar esta crónica, porque se me agolpan los titulares: "peazo ruta con Trotamontes", "de cómo subir al Urbión y no morir desternillado en el intento", "patetismo atrochador nunca antes visto"... Quizá convenga empezar por lo más importante que deparó el día: YA ME HAN NOMBRADO TROTAMONTES. Para hacerlo todavía más especial, en el mismo acto también nombraron Trotamontes a mi gran amiga Rosalía.
Para los que no saben nada de nada, entrar a formar parte de esta Secta Trotamontes no es tan fácil: debes acudir de manera constante a sus excursiones, el día y hora que ellos marcan, que siempre es el lunes, en pleno día de trabajo (por lo que, para empezar, ya te estás jugando que te despidan del mismo) en las que debes demostrar una sumisión total al líder y, si se tercia, invitarles a unos cafeses. Esta humillación es fácil de digerir comparado con otras: en todas las rutas te dan un pedazo de papel con unos colorines impresos y en las que se vislumbran unos puntitos rojos (ellos le llaman mapa), que te dicen que es el camino a seguir durante la ruta, y te sueltan en mitad del monte para que te busques la vida. Tú comienzas a girar el papelito en todas las direcciones, intentando orientarlo al norte, pero enseguida te das cuenta de que, ni en el papelito indica dónde está esa referencia geográfica, ni tú tienes ni pajolera idea de dónde está el norte real, porque nadie se ha acordado de decirte que te lleves una brújula. Así, con estos aperos, empiezas a andar hacia donde piensas que discurre la ruta pero, cuando ves unos carteles que te indican que estás entrando en la provincia de Atagualpa Yupanqui, comienzas a mosquearte: ¿pero esta excursión no era en la provincia de Soria?
Una colleja del líder te sitúa en la dirección correcta y decides dejar que guíe otro que tenga más experiencia en interpretar el maldito papelito de marras.
Así, el pasado día 20 de abril de 2.009, la expedición compuesta por los aguerridos montañeros Rosa, Rosalía, Carlos "Powell", Carlos "Líder espiritual", Zoltan, Lucas, Ángel, Ángel Músico Alpino, Javalín, Juan Carlos y el que suscribe comenzaban su dramática ascensión al Pico Urbión (2.229 m).
Como no podía ser de otra forma, el día elegido no podía ser peor: habían caído unas nevadas de órdago a la grande y el día era frío y de mucha niebla. La noche anterior (yo me fui a dormir a Vinuesa en el Hotel Virginia 97537 85 55, mientras ellos salían el lunes de madrugada para marcarse una "ruta exprés") los del pueblo me dijeron que no íbamos a poder subir a causa de la nieve. Pero es que estos sorianos no saben lo cabezones que pueden llegar a ser los Trotamontes...
Así que, madrugando el lunes, me dispuse a estar a las 8:30 de la mañana en el aparcamiento de la Laguna Negra, hora a la que llegarían de Madrid el resto de Trotamontes. En mi cabeza resonaban con miedo y temor las palabras de nuestro líder el día que le conocí: "en las salidas de los Trotamontes hay que ser escrupulosamente puntuales; ¡aquí no se espera a nadie, pedazo de novatos y pisa prados! Los que no se sepan comportar que se vayan al Carrefour..." y otras lindezas que no recuerdo bien. Pues allí estaba yo a las 8:20 en el lugar de reunión, con la certeza de que a las 8:30 en punto entraría el líder con sus secuaces repartiendo órdenes a destajo...
"Pues qué raro, ya son las 8:35 y no vienen". "Hum, son las 8:45 y no se les ve...". "Joder, son las 8:55 y éstos me la han jugado y han cambiado la fecha o el sitio". Pero enseguida aparecieron con excusas del tipo: "es que tuvimos que llevar al castor a hacerle un empaste..."; "es que el topo se nos puso con cataratas y tuvimos que operarle de urgencia..."
Aceptadas las excusas y pulpo como animal de compañía, nos preparamos para la dura ascensión.
No voy a realizar aquí la descripción pormenorizada de la ruta, que de eso se encarga nuestro Líder y Director General, Carlos, pero sí de recoger diversas anécdotas que resumen la historia de lo vivido.
Con las primeras y duras rampas -ya lo he explicado en anteriores ocasiones- ya comienzas a hacerte una idea de los personajes que te acompañan en la ruta. Los hay de tres tipos, aunque no pienso dar nombres esta vez para evitar conflictos innecesarios: el tipo A (no confundir con el tipo A-normal) se mete un sobre de polvos pica-pica por el culete y sube como si le fuera la vida en ello, saltándose los cruces indicados en el famoso mapa de tres en tres. Resultado: a los pocos minutos ya hay dos grupos distintos haciendo rutas distintas. Esta vez se dio el caso de que llegamos al mismo collado ¡¡por tres sitios distintos!! Y suerte que por lo menos nos juntamos en ese collado...
El tipo B sube pausadamente, charlando animadamente, a su ritmo y de vez en cuando se echan a la izquierda para dejar que les adelanten... ¡las tortugas y los caracoles que les ponen los intermitentes! Indefectiblemente, ante un cruce de caminos, optan por el contrario que han elegido los del Tipo A.
El tipo C no aparece en todas las rutas, pero cuando aparece luce orgulloso una barriguilla en la que están depositadas una docena de birras, varias raciones de calamares, de patatas bravas y un par de kilos de chuletones. Cuando el Tipo C llega al cruce de caminos, invariablemente elige la opción no tomada ni por el Tipo A, ni B, aunque sólo haya dos opciones...
Se me olvidaba que también hay un Tipo D (de ese sí que puedo decir el nombre, Zoltan), pero tampoco sé si es que ha venido a nuestra ruta o hace una paralela porque él siempre va un par de picos o valles por encima del nuestro.
En fin, que la disciplina nos persigue, pero nosotros somos más rápidos...
Me consta que sacar todos estos trapos sucios no me va a acarrear nada bueno, pero un auténtico reportero de guerra debe ser imparcial y veraz, por encima de todo.
Otro detalle que ilustra la auténtica realidad de nuestras rutas: subimos la primera empinada canal, llegamos a un collado en tres grupos distintos, por tres rutas distintas por supuesto, y seguimos la cuerda que nos debe llevar al Pico Urbión. En ese momento se nos echa la niebla encima y no vemos ni escupir. Yo calculo que en todo el grupo debíamos llevar como media docena de GPS en total. ¡Pues ninguno teníamos metido el waypoint del Pico Urbión! Con la brújula no conseguíamos llegar porque cualquier pequeña variación de rumbo nos alejaba del camino correcto. Pues tuvimos que llamar a Rubén a Madrid (menos mal que en un sitio concreto encontramos cobertura de móvil) para pedirle que nos buscara en Google Earth las coordenadas del Pico Urbión y poder encontrar la senda correcta. ¡Anda, que ya nos vale...!
Ahora, ya sin cachondeo, el momento culmen de la ruta fue cuando, ya muy cerca de la cumbre, en una gran cruz casi sepultada por la nieve, anunciaron el nombramiento de Rosalía como Trotamontes. Por supuesto, yo no sabía nada y me hizo mucha ilusión por lo inesperado y por la belleza del lugar. Pero recuerdo que, después de la sencilla ceremonia, hice ademán de irme a algún sitio y Carlos me sujetó y me dijo que no me fuera y también anunció mi nombramiento como Trotamontes. ¡¡Eso si que no me lo esperaba porque aún no consideraba que llevase el suficiente tiempo y me lo esperaba varios meses después!!
Fue un honor para mi y me lo pasé en grande mientras carlos me tocaba los hombros con los bastones, al mejor estilo del ordenamiento de los Caballeros Medievales, pues significa mucho para mi ser admitido en un grupo de gente tan sana y divertida y con la que tantas cosas he compartido en tan poco tiempo.
Sospecho, aunque mi ego nunca se atreverá a admitirlo, que me han nombrado Trotamontes por la brasa que les he dado y lo pesado que he sido, pero eso no se lo pienso decir a nadie.
Ahora, a conseguir que me nombren Trotamontes Honoris Causa y Subdirector General del Consejo de sabios y ancianos montañeros, ¡hala!
(En esta instantánea podemos ver a los dos nuevos y flamantes Trotamontes electos, aunque debo aclarar que hay una norma no escrita que dice que, cuando dos nuevos miembros son elegidos el mismo día, el último es el que ostenta mayor rango y en la siguiente excursión el otro debe ser su esclavo y portearle el macuto durante toda la ascensión. Así que, ya sabes, Rosalía de mi "harma"...)



Con las emociones vividas, la vuelta se me hizo corta charlando con Carlitos Powell y descubriendo que somos casi cuñados y tirándonos a saco para bajar por una ladera de nieve casi vertical. Por verguenza torera y para no desprestigiarle, no narraré cómo bajó (cómo bajaron) a Ángel "musico alpino" la pendiente. Tanto Carlos Powell, como yo, como varios de nosotros, coincidimos al no recordar haber presenciado una escena tan dantesca como aquella. Pero no seré yo quien desvele las vergüenzas de nuestro querido compañero. Que sea él si es que es hombre y tiene redaños...

Un café que se estiró Rosalía, unas risas en un bar de Vinuesa y vuelta a casa con Rosa, recordando los buenos momentos vividos y esperando con ansia la siguiente, que Carlos ha prometido que es al Pico Moncayo. La jodienda, que es otra ruta exprés... ¡Toca madrugar!
Hasta la próxima y hasta siempre, queridos compañeros Trotamontes y allegados.

6 comentarios:

Ire and Silence dijo...

Tío, pero ezto ke cohoné ej?
No entiendo naaaaaa :P

Enhorabuena por tu nombramiento.
Nos veremos en alguna otra ocasión?? La siguiente ya me han chivado que será al Moncayo, espero poder ir, y haré lo IMposible para ello.

Mientras tanto, quedas invitado a la del miércoles a La Mira desde Galayos, o el finde que viene, a Cinco Lagunas, desde Navalperal, que la tengo aún pendiente...

Qué me dices?? Lo vamos hablando ;)
Besicuuuuuus!

Franloksli dijo...

No te preocupes, silence, que es un cachondeo que me traigo con los Trotamontes de hacer parodias de las excursiones. Creo que algún día lograré escribir algo sensato de ellos, pero por ahora no.
El miércoles no puedo ir por temas de curre, pero voy a intentar ir a 5 lagunas. ¿pero no era el fin de semana del 16 y 17? Ya me he hecho un lío de que te cagas con las fechas.
Por cierto, Silence, no logro entrar en tu blog. ¿Acaso lo has cambiado? Dime cuál es el acceso ahora porque no puedo leer tus crónicas.
Un besazo y espero verte pronto.

Ciudadano Kane dijo...

Enhorabuena, Fran. Ya eres parte de otra familia común que tenemos. Cada vez pareces más que amigo un familiar y sabes? Eso me gusta.
Un abrazo, te lo mereces.

Franloksli dijo...

Gracias, Rubi. El sentimiento es mutuo. Si haces la lista de las cosas que compartimos es ya abultada: eventos y viajes, montaña-Trotamontes, ¡MOTOS!, coches de todo tipo, 4x4 en especial, muchos amigos comunes y la lista no cesa de crecer... Y ojalá siga así en el futuro. Se te quiere, querido compañero.

Ire and Silence dijo...

Na, tron! Que aquí no hay quien lea nothing... :(

Cinco Lagunas sí, el finde del 16 y 17 de este mesecillo.
No sé si haremos noche aún o no.
A mí me daría igual, la verdad, aunque aún tiene que estar pegando frío por allí arriba... Eso seguro!


Espero verte y comentamos lo del CdS madrileño, que yo estoy pensando ir haciéndolo por tramos de fin de semanas, o como mucho 3/4 días seguidos. Según vaya terciándose el asunto, vamos...


Un abrazo compi, hasta pronto! ;)

Franloksli dijo...

Me mola lo del CDS de Madrid por etapas. Hay que hablarlo, aunque se nos agolpan las actividades. Seguir informando sobre lo de 5 Lagunas para ver si puedo ir.
Un besazo, comapñera de fatigas.