jueves, 26 de marzo de 2009

Víctor, simplemente.

Ayer por la noche me llamó mi padre para decirme que Víctor había muerto. Cansado ya de luchar, había decidido abandonar y moría tranquilamente en el hospital de Móstoles, acompañado de su fiel compañera Aurora.
No hacen falta apellidos (no los recuerdo), ni fechas de nacimiento (tampoco la recuerdo) para querer a una persona y conservar su recuerdo el resto de tu vida.
Víctor solía decir que hacía muchos años que "vivía de prestado" y que no tenía miedo a morir. Desde pequeño padecía una enfermedad degenerativa muy rara (si intentara pronunciarla se me anudaría la lengua y moriría) por la que los médicos le dijeron que no pasaría de los treinta y tantos años. Ha muerto con más de sesenta. De ahí que dijera que hacía 30 años que vivía de prestado.
No era raro verle moviéndose por la urbanización con su silla de ruedas a motor (sólo la tuvo los últimos años) con una sonrisa en la boca y sin quejarse, a pesar de que cada vez tenía más dolores y que en ocasiones no podía respirar. Su enfermedad le atrofiaba todos los músculos de su cuerpo y eso incluye los pulmones. Dependía de una máquina de respiración asistida a la que tenía que "enchufarse" varias veces al día. Y, sin embargo, Víctor siempre tenía tiempo para preocuparse por todos (más que por él) y un humor que ya quisiéramos los que lo tenemos todo y no nos duele nada.
Para mi siempre fue un ejemplo y una persona muy querida, a pesar de que realmente es íntimo amigo de mis padres y yo no he tenido una relación profunda con él.
Pero hay personas que irradian un aura positiva y especial, que desprenden una energía positiva que te contagia. Y Víctor era una de esas personas...
Por eso, en esta especie de diario mío, tiene que haber un hueco especial para Víctor, igual que lo tiene en mi corazón.
No le conocisteis, ¡qué pena!, pero aún así os ruego sólo un segundo de vuestro tiempo en su memoria.
Víctor, te quiero. Descansa en paz.

6 comentarios:

Abe dijo...

Mi minuto lo tiene por supuesto.
Un saludo.

Franloksli dijo...

Gracias, Abelito, no podía esperar menos de ti. He leído con interés la mini crónica de León y he visto el vídeo de tu llegada. Estás hecho un fiera, capullete.
No cambies. Cuéntame algo cuando empiecen los entrenos de los 100 kms.
Un abrazo.

superop dijo...

Quizá te entiendo más de lo que te crees... hace pocos años murió mi tío Aime, y te aseguro que jamás nadie ha dejado una huella en mí como esa persona. su vida y su forma de irse son para mí un ejemplo.
Así que yo también comparto contigo ese minuto, AMIGO.

P.D. Últimamente no me va bien en el curro (por exceso de él), y no tengo tiempo para nada, pero te debo un correo... ¿vale?

Franloksli dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Super. Quizá tú seas una de esas personas muy parecidas a Víctor: que afrontan la vida y sus "problemillas" con mucha valentía, humor y optimismo.
Aunque no te lo creas (creo que hablo por todo el grupo de "Amigotes") siempre has sido un ejemplo para nosotros.
Espero con impaciencia ese correo y espero que la vida laboral no te ahogue.
Un abrazo de tu Amigo Fran

Ire and Silence dijo...

Ahí va la mirada al cielo, mi minuto de silencio, comprensión y apoyo y mis ganas de vivir, si también pueden servir de ejemplo a otras personas que estén en la situación en la que Víctor, aun sin haber llegado a verle jamás.

Descanse en Paz.

Lo siento mucho Fran, por ti y tus padres.

Abrazos y besos, para todos :)


PD: Si hago cumbre en Cerro Pelao, pondré una banderita tibetana amarilla, y recordaré a mis personas queridas, amigos, compañeros, familia. Tú también estarás entre ellos como el resto de Trotamontes varios.
Te deseo lo mejor.

Franloksli dijo...

Muchísimas gracias, Silence. Eres un cielo y el detalle es una pasada. Yo estuve ayer intentando subir al refugio de Goriz en unas condiciones malísimas y no pude conseguirlo. Me tuve que dar la vuelta cuando apenas me quedaban 200 m de altura. Espero que tú si consigas hacer cumbre y que estemos en espíritu en esa pequeña banderita tibetana.
Un beso muy fuerte y mis mejores deseos también para ti.