domingo, 29 de marzo de 2009

La Crisis 2

Ya sabéis mi opinión sobre la Crisis y cómo estoy dispuesto a sobrevivir a ella y a combatirla por todos los medios.

Mi amiga Pepy me ha enviado por correo esta historia y me ha parecido oportuno trasladárosla para que meditemos un poco. ¡Ya está bien de mieditos y vamos a arremangarnos y a ponernos a trabajar!


Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
-Te apuesto un peso a que no la haces.
Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta:
-Es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice:
-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
-¿Y por qué es un tonto?
-Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Y su madre le dice:
-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne, le dice al carnicero:
-Deme un kilo de carne.
Y en el momento que la está cortando, le dice:
-Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:
-Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas. Entonces la vieja responde:
-Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.
Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde alguien dice:
-¿Se han dado cuenta del calor que está haciendo?
-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno:
-A esta hora nunca ha hecho tanto calor.
-Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
-Sí, pero no tanto calor como hoy.
Al pueblo en estado de alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
-Hay un pajarito en la plaza.
Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
-Pero señores-, dice uno, -siempre ha habido pajaritos que bajan aquí.
-Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
-Yo sí soy muy macho-, grita uno. -Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen:
-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa-, y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra y, en medio de ellos, la señora que tuvo el presagio le dice a su hijo, que está a su lado:
-¿Viste, mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?

Por Gabriel García Márquez



Esto es lo que en sociología llaman "la profecía autocumplida" o "el efecto Pigmalión".

Por eso:

· No hagas caso del rumor.

· No seas un instrumento para crear el caos.

· Lo negativo atrae a lo negativo.

· Sé POSITIVO.

· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.

"SI SEGUIMOS HABLANDO Y PENSANDO EN LA CRISIS,
INDUDABLEMENTE ÉSTA SE HARÁ MÁS FUERTE"

No se trata de hacer caso omiso a una realidad existente y por demás conocida, es simplemente darle la importancia que tiene y buscar las herramientas que nos permitan hacerle frente a la adversidad, pensando con buena voluntad y sobre todo con honorabilidad, haciendo las cosas como deben ser hechas, dejando de lado el egoísmo propio de nuestra especie y pensando en el bien común.

No hay esfuerzo que no sea recompensado

2 comentarios:

Ire and Silence dijo...

Qué terror tan sólo por una pqueña premonición!
Lo que se sacan por un pequeñísimo, nimio grano de arena, nada fundamentado ni condimentado con la realidad. Tan sólo por azar, falta de equilibrio, curiosidad, estadística...

Y mis manos acarician la guitarra que se pudre!
Aire en el vestido de mi hermana.
Ojos esmeralda para la pantera de los horrores mundiales.


Un besito, ya sé que deliro y levito demasiado...

Aguur!

Ire and Silence dijo...

No no, Ire jamás...
Silence es muchísimo más expresivo y mío.
La ira es un mal sentimiento, que acallo siempre, de ahí los nicks y sobrenombres.

No soy un ser con ira, jamás lo seré. Es poesía, y cada cual lo puede interpretar libremente, a su manera, sin malinterpretarse espero... :)

Ira & Silencio.


Tiene historia, y un por qué,pero también es lo que se debería hacer siempre que se sienta la ira, no actuar, callar, silenciar, apaciguar, tranquilizar...
SILENCIO, sin más.